Antes parecía que la belleza y el buen tenis estaban muy reñidos, véase a
Arantxa,
Conchita,
Mauresmo, etc; o
Kournikova, que muy guapa sí, pero lo de ganar lo dejaba en un segundo plano. Con la llegada de
Sharapova esto parecía cambiar, pero a mi no me convencía del todo. Ahora tengo una nueva musa del tenis,
Ana Ivanovic.
Y Ana lo ha conseguido, desde que ví un partido de esta tenista serbia de apenas 20 años automáticamente me hice fan suyo. Y ahora, después de haber conseguido el
nº1 del ranking
WTA en semifinales, hoy sábado 7 de junio se ha proclamado
vencedora de Roland Garros frente a la rusa Dinara Safina (la hermana de Marat Safin).
No se que tiene esta chica, pero me enamoró desde un primer momento, y no solo por
su tenis. Quizá sean
sus ojos “achinados”, su
cuerpo de Diosa serbia,
su simpatía, su
sentido del humor o que tiene el nombre de la única mujer que me llegó al corazón y se lo llevó para no volver a tener noticias de él, no lo se, pero tiene un no se qué, que qué sé yo, que yo que se. Me gusta, tengo que reconocerlo.
Así que nada, enhorabuena Ana y que ganes muchos más.
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